SAQUITOS DE LAVANDA
o la publicidad perfumada
Llevo tiempo pensando en la manera de dar las señas de mi blog de una forma original, cuando tras una conversación casual, surge el tema...

Muchas veces, es raro pero posible, una mujer no lleva encima todos los "por si acasos" y se encuentra en la tesitura de no hallar pluma, bolígrafo o lápiz que llevarse a un trozo de ticket o breve papel dónde dejar constancia del sitio internaútico en el que guarda sus vuelcos creativos...
Cuando sucede que sí va provista, le asalta la duda de si el exiguo fragmento conteniendo la fórmula mágica, acabará difuminándose por entre los recónditos pliegues del bolso de la destinataria elegida (Si es destinatario, pues igual ese día va y no lleva bolsillos)
Esta es una forma de solucionarlo:
Espera!!
Voy a darte algo...
Esto es para que no te olvides del nombre de mi blog.
Es un saquito de lavanda que puedes usar incluso de llavero.

Así que me fui caminito Teruel por la Autovía Mudéjar, acabando mis saquitos e improvisando un escaparate en el salpicadero del coche, mientras mi sufrido esposo conducía con sabia precaución y abnegada paciencia
y yo dale que te pego a la aguja y a la lavanda...

Os aseguro que el viaje fue un paseo y llegamos a Pancrudo de lo más perfumados, para disfrutar por primera vez de ese estupendo festival de artes escénicas que es El Gaire.
ES-PEC-TA-CU-LAR
(Pero eso merece otro post. Las fotos se están cociendo...)
Gracias por vuestras atenciones.
Ester